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Alegoría: el sentido que se construye en el conjunto

 

Puerto Natales. Créditos: Gabriel Miranda Torres

Alegoría: definición, rasgos y ejemplos explicados en la lírica universal. Descubre cómo las metáforas encadenadas construyen un sentido global, con análisis de Machado, Mistral y Vallejo, y un minitest de comprensión lectora.

En el recorrido por los Tropos, tras la metáfora, la metonimia y la sinécdoque, llegamos a a cuarta figura, esta vez una de mayor complejidad en su interpretación: la Alegoría. A diferencia de los tropos anteriores, la Alegoría no actúa sobre una sola palabra o imagen, sino que organiza un conjunto de imágenes coherentes que construyen un sentido global.

Por esta razón, la alegoría es una figura privilegiada en la poesía reflexiva, moral, religiosa y filosófica, donde el poema no solo dice, sino que piensa a través de imágenes.


La alegoría es un tropo que consiste en expresar una idea abstracta o compleja mediante una serie de metáforas encadenadas, de modo que todo el texto —o una parte extensa de él— adquiere un significado simbólico unitario.

No se trata de una metáfora aislada, sino de una estructura metafórica sostenida, en la que cada imagen refuerza y desarrolla un mismo concepto central.

En la alegoría, el sentido no se agota en un verso: emerge del conjunto.


Rasgos esenciales de la alegoría

  • Pertenece a los Tropos (figuras semánticas).
  • Se construye mediante metáforas sucesivas y coherentes.
  • Presenta un doble nivel de lectura: literal y alegórico.
  • Requiere una lectura activa e interpretativa.
  • Es frecuente en la poesía espiritual, social y existencial.

Ejemplos

1. La vida humana como peregrinación

En numerosos textos poéticos y filosóficos, la figura del peregrino o caminante representa la vida humana: avanzar, errar, aprender, caer y continuar.

Seguramente, estimado lector, conocerá este hermoso tema, cantado por Joan Manuel Serrat, basado en el poema Campos de Castilla, de Proverbios y cantares (XXIX):

Caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.


Antonio Machado, «Proverbios y cantares» (Campos de Castilla)

Explicación alegórica

En este poema breve —pero de enorme densidad simbólica— la figura del caminante no designa a un viajero concreto, sino al ser humano en su tránsito vital. El camino representa la vida misma, entendida no como un trayecto predeterminado, sino como una construcción progresiva hecha de decisiones y experiencias.

La reiteración de imágenes ligadas al andar, a la huella y al paso del tiempo conforma una alegoría de la existencia humana: vivir es avanzar sin mapa definitivo, asumir el error, aprender del trayecto y aceptar que no hay retorno idéntico al punto de partida.

No se trata de una metáfora aislada, sino de una visión global del vivir, sostenida por un campo léxico coherente (caminar, camino, andar, huella), lo que convierte al texto en una alegoría del sentido de la vid

Explicación:
Cada elemento del viaje —el camino, la noche, el cansancio, la meta— funciona como metáfora de una dimensión de la existencia. No estamos ante una sola metáfora, sino ante una alegoría de la condición humana, donde vivir equivale a caminar sin certeza absoluta, pero con sentido.

Pese a que solo incluyo figuras líricas, este concepto del viaje aparece también en narrativa. Recuerdo una de las obras de Herman Nesse, Siddhartha, novela alegórica de la vida humana, entendida como búsqueda de sentido, conocimiento y plenitud.

  • El protagonista no es solo un individuo histórico o ficticio, sino una figura del ser humano en búsqueda.
  • Las etapas del relato (ascetismo, placer, riqueza, desesperación, contemplación) representan momentos universales de la existencia.
  • Los personajes secundarios (Govinda, Kamala, Kamaswami, el barquero) encarnan vías posibles de comprensión del mundo.
  • El río funciona como símbolo central, pero también como eje alegórico: tiempo, unidad, devenir, escucha interior.

No estamos ante símbolos dispersos, sino ante un itinerario existencial completo, organizado narrativamente.


2. La soledad espiritual en Gabriela Mistral

Ejemplo lírico:

Yo no tengo soledad,

es el cielo que la tiene…


— Gabriela Mistral, Yo no tengo soledad

Explicación:
En estos versos, la voz poética no se limita a declarar un sentimiento personal. La soledad se desplaza desde el yo hacia el cielo, entidad superior y protectora en la poética mistraliana. A lo largo del poema, imágenes de amparo, altura y espiritualidad se van encadenando, construyendo una alegoría de la soledad humana como experiencia trascendida, compartida con lo divino.

La alegoría no reside solo en el verso citado, sino en el conjunto de imágenes que transforman una emoción íntima en una visión espiritual del mundo.


3. La nave como destino humano

Ejemplo de tradición lírica universal:

En la poesía clásica y moderna, la nave o el barco suele representar al ser humano enfrentado al destino: el mar es la vida, el timón la voluntad, la tormenta la adversidad.

Yo nací un día

que Dios estuvo enfermo.


César Vallejo, Espergesia, Los heraldos negros

Aunque el poema no menciona explícitamente una nave, construye una alegoría del destino humano mediante una serie coherente de imágenes de desamparo, fatalidad y falta de amparo trascendente. El hablante lírico se presenta como un ser lanzado a la vida sin guía segura, equivalente simbólico de una embarcación sin puerto ni timón.

En Los heraldos negros, Vallejo encadena imágenes de golpes, caminos abruptos, culpas heredadas y fuerzas incomprensibles que gobiernan la existencia. El conjunto del poema funciona como una alegoría del vivir humano: una travesía marcada por el dolor, la incertidumbre y la conciencia de una fragilidad radical.

Así, la vida aparece como un viaje impuesto, donde el sujeto no controla plenamente el rumbo, pero sí experimenta, reflexiona y resiste. No estamos ante metáforas aisladas, sino ante una visión alegórica unitaria, donde cada imagen remite a una misma concepción trágica de la condición humana.


Alegoría y metáfora: relación y diferencia

Aunque estrechamente vinculadas, no son equivalentes:

  • La metáfora sustituye un término por otro en un punto concreto del discurso.
  • La alegoría extiende esa sustitución a lo largo de un texto, construyendo un significado total.

Puede afirmarse, entonces, que:

Toda alegoría se compone de metáforas, pero no toda metáfora constituye una alegoría.


Valor expresivo de la alegoría

La alegoría permite:

  • Pensar lo abstracto desde lo concreto.
  • Dotar de profundidad ética o espiritual al poema.
  • Convertir la experiencia individual en reflexión universal.

Por ello, ha sido una figura clave en la lírica de todas las épocas y sigue siendo esencial para una lectura profunda de la poesía.


En la próxima publicación abordaremos el Símbolo, figura cercana a la alegoría, pero con un funcionamiento distinto, más abierto y sugestivo.

Recuerde, por último, que muchas imágenes líricas se ejemplifican en el Poemario Versos al borde del alma, del poeta natalino Gabriel Miranda Torres, disponible en Amazon, para su venta virtual y en versión física. Asimismo, las fotografías son de su propia autoría. 

📝 Minitest de comprensión lectora: La alegoría

1. ¿Qué rasgo distingue principalmente a la alegoría de la metáfora?




2. En el poema “Caminante, no hay camino”, el caminante representa alegóricamente:




3. ¿Por qué Siddhartha puede considerarse una obra alegórica?




4. En la poesía de Gabriela Mistral citada en el artículo, la soledad se presenta como:





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