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Una
anécdota que escuché hace años de labios de una colega, a propósito de cómo
hablamos los chilenos:
Ella estudiaba
Sicología y ya estaba casi por finalizar; cierto día, asignaron disertaciones
sobre rasgos conductuales propios de cada sexo. Le correspondió el turno a una
monjita (nada inusual, pues recuerdo haber tenido de compañeras en algunos
ramos a religiosas, enviadas por sus congregaciones a perfeccionarse) quien
comenzó su exposición así:
“A
mí me tocaron los hombres…” No alcanzó a terminar la frase, pues fue
interrumpida por las risotadas de sus compañeras; como no entendió el motivo de las carcajadas,
preguntó y le hicieron saber que fue por la mención a haber sido tocada por los
hombres (que difería de lo que quiso decir, obviamente). La hermana se rió y
todas aprendieron que la mejor manera es “Me asignaron”, “escogí”, “elegí”,
etc.
Y lo
anterior, ¿a propósito de qué?
El
domingo 14 de julio, en “Mirada económica", de 24 horas TVN, el objetivo fue
analizar la venta en supermercados de los medicamentos que no requieren receta
médica.
Asistieron dos conocedores del tema, entre los cuales recuerdo al Vicepresidente del Colegio
de Químico-Farmacéuticos, Mauricio Huberman, quien se manifestó contrario a la
propuesta.
La conductora afirmó “…y me ha tocado
en Santiago Centro, en almacenes…”
El
profesional, por su parte, expresó “…se ha planteado este proyecto en tres
áreas; en la área de que va a bajar los precios,…” Más
adelante, Jorge Véliz, Director de la Cámara de Medicamentos de Venta Directa
(CaMV) apuntó, respecto de las famosas “canelas”
(o incentivos de los laboratorios a los vendedores de las farmacias para
sugerir determinados productos a los clientes) “…lo que se requieren son medidas ejemplares…; ese local debe ser
sancionado ejemplificadoramente…”
Tres correcciones:
Los
sustantivos terminados en A, de género femenino y con a inicial acentuada, por ejemplo:
águila, arpa, área, hada, agua, no aceptan artículo femenino singular (la
águila, la arpa, la área, etc.), sino debe anteponerse el artículo masculino el para evitar cacofonía (sonido
desagradable). Así, debió decir “el
área”. Esta situación no se produce en plural, por lo que se escribirán
las águilas, arpas, aguas, hadas, etc. En el caso de un/una, ambos se pueden
usar, pero prefiero seguir en la misma línea (un águila en lugar de una
águila)
Van a bajar los precios,
pues el Verbo debe concordar con el Sujeto “Los precios”. Así, Va a bajar el
precio/ van a bajar los precios.
Ejemplificadoramente,
concepto muy común y, para variar, mal usado: Lo que se quiere señalar es “ejemplarizadoras”, ya que el
concepto “ejemplificador” solo se refiere a dar ejemplo; en cambio, “ejemplarizador“
apunta a lo moral, que es la intención del emisor; es decir, cada vez que lo
que se busque sea disuadir a las personas que intenten cometer
el mismo acto, se debe preferir este término.
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