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Hilo curado

Un deporte riesgoso


El temible hilo curado. Extraída de Google: El Desconcierto

Una actividad tan simple como entrenar (o solo pasear) en un lugar público puede derivar en un accidente tan solo por la inconsciencia de la gente. Entrar en detalles, que no sea reseñar la noticia, es innecesario, por lo que basta señalar que una menor de 10 años sufrió el corte de su pierna, con compromiso del hueso, porque una persona encumbraba un volantín con el tradicional (?) “hilo curado”.

La chica practicaba su deporte preferido, patinaje, en el Parque O’Higgins, como preparación para un torneo en San Juan, Argentina, cuando fue alcanzada por el hilo en cuestión, que casi le cercenó la pierna; según informaciones, antes pasó otra deportista quien se agachó para eludir el mortal hilo, acción que salvó su vida. Recuerdo que, en 2003, sin ir más lejos, una persona murió degollada por la acción de este elemento, mientras conducía su motocicleta.

No hay leyes que sancionen esta acción, sino un proyecto que descansa en el Congreso; sin embargo, para llenar este vacío legal existen ordenanzas municipales (con multas que van desde 0,01 a 10.000 UTM) y el Código Sanitario (específicamente el artículo 90) las que, a no dudarlo, deben ser aplicadas para disuadir a quienes gustan de infringir las normas o carecen de sentido común hasta que son ellos los que resultan perjudicados.

Cierta vez, estábamos con mi hijo, muy pequeño entonces, en el Sporting Club, de Viña del Mar, disfrutando de un día de juegos y esparcimiento; un fulano encumbraba un volantín que comenzó a caer junto a nosotros. Vi el hilo con que elevaba el artilugio y me di cuenta de que era “curado”, por lo que cuando intentaba hacerlo despegar y pasó cerca de mi hijo agarré el hilo, no con poco riesgo mío, y encaré al tipo, lo que casi desemboca en una riña callejera. Por lo menos, a mí me asistía la razón lo que me tranquiliza hasta hoy.

Nos caracterizamos – los chilenos – por vivir “al filo”, pasando por alto las normas, sea por desconocimiento, sea por dolo. Ahora es presumible que habrá toma de conciencia, pero ¿hasta cuándo durará? 

Para finalizar, consigno normas que se deben tener en cuenta:

 Incentive a sus niños a encumbrar volantines en lugares despejados, lejos de los cables de electricidad.

 Antes de elevar un volantín es importante verificar la seguridad del lugar y su entorno, observando si existe suficiente espacio abierto para el desplazamiento sin correr peligro.

 Los niños deben jugar en espacios seguros y con la supervisión de un adulto.

 Recuerde que el uso del hilo curado está totalmente prohibido. Las personas que sean sorprendidas infringiendo esta disposición, se exponen a pagar multas de hasta mil UTM, poco más de 30 millones de pesos.

 No adquiera este producto y enseñe a los más pequeños a disfrutar del juego del volantín de manera sana.

 Use sólo hilo de algodón, nunca hilo curado ni metálico, porque además de ser conductores eléctricos, pueden ser un arma mortal.

 Por ningún motivo suba a los techos para encumbrar ni perseguir volantines cortados.

Extraído de http://www.molinachile.cl/hilo-curado-al-acecho-consejos-para-elevar-volantin-de-forma-segura

 

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