martes, 23 de enero de 2018

‘El símbolo @ para señalar masculino y femenino’









Tres fórmulas se han establecido últimamente para indicar géneros masculino y femenino:



-       @

-       x

-       los y las



Todas son incorrectas por varias razones:



La más significativa es que en el idioma prima la economía, es decir, pronunciar en menos tiempo la mayor cantidad de palabras – correctas, por cierto -, es decir, formular el mensaje de la forma más simple.



Una no menos relevante es que la sola indicación del masculino – los – incluye al femenino.  Por ello, al decir ‘los’ (alumnos)  incluye a ‘las’ (alumnas).



Toda ampliación con alguno de estos recursos es inoficiosa.



Por otra parte, “la arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo; a esto se añade la imposibilidad de aplicar esta fórmula integradora en muchos casos sin dar lugar a graves inconsistencias, como ocurre en Día del niñ@, donde la contracción del solo es válida para el masculino niño“.



O sea, ¿debiera haber dicho ‘Día del y de la niñ@’?



En cuanto a la ‘x’, no existe norma alguna referida a su uso para equivaler a masculino y femenino. No siempre los injertos resultan, sobre todo si son forzados.



Por ello, cuando quiera referirse a:



-       Solo mujeres: diga ‘ellas’

-       Solo hombres: diga ‘ellos’

-       Hombres y mujeres: diga ‘ellos’



En conclusión, jamás diga ‘todos y todas’, ‘estimados y estimadas’, ‘Profesores y Profesoras’, ni menos ‘alumn@s o todxs, por citar algunos de los desaciertos más comunes. 

Solo como dato adicional, cito la respuesta de la RAE al respecto. Le servirá, estimado lector, para fundamentar aún más su postura ante las dudas:


En relación con su consulta, nos complace remitirle la siguiente información:

Como es sabido, con el loable fin de poner coto al supuesto sexismo que entrañaría el uso del masculino como género no marcado, está proliferando en el lenguaje político y administrativo el desdoblamiento genérico indiscriminado (los niños y las niñas; los alumnos y las alumnas; concejales y concejalas; todos y todas). El intento de mantener con constancia ese recurso, engorroso y poco ágil, puede desembocar en situaciones artificiosas, irresolubles sin contravenir normas gramaticales básicas (Älas y los estudiantes); por otra parte, el uso sistemático de estas expresiones desdobladas anula la posibilidad de que funcionen distintivamente cuando la presencia explícita de ambos géneros constituye un factor relevante desde el punto de vista semántico, como ocurre en los siguientes ejemplos: La proporción de alumnos y alumnas en las aulas se ha ido invirtiendo progresivamente; En las actividades deportivas deberán participar por igual los alumnos y las alumnas.

Todos estos inconvenientes han hecho que se ensayen otras soluciones más imaginativas, como el empleo de la arroba (@) o las letras x o e en lugar del segmento genérico de sustantivos y adjetivos, o como la sustitución, más o menos forzada, de los sintagmas desdoblados por colectivos del tipo ciudadanía, profesorado o alumnado. En primer lugar, debe tenerse en cuenta que la arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo; a esto se añade la imposibilidad de aplicar esta fórmula integradora en muchos casos sin dar lugar a graves inconsistencias, como ocurre en ÄDía del niñ@, donde la contracción del solo es válida para el masculino niño. En cuanto al uso de la letra x como morfema (entre consonantes), tiene el principal inconveniente de que no puede leerse, ya que, actualmente, representa la secuencia fónica /ks/. Y, respecto de la letra e, podemos decirle que no forma parte de nuestro sistema morfológico para abarcar los dos géneros; más bien, se emplea como morfema de género masculino en algunos casos, como en los derivados aumentativos: grande > grand-ot-e (masculino), grandota (femenino); muñeco > muñec-ot-e (masculino), muñeca > muñecota (femenino). 

El uso genérico del masculino gramatical se basa en su condición de término no marcado en la oposición binaria masculino/femenino. En lingüística, la expresión «no marcado» alude al término que opera cuando la distinción en la que se basa una oposición de este tipo queda inactiva; dicho de otro modo: cuando no es relevante la distinción, el sistema determina el uso de uno de los dos términos, que pasa a incluir también, en su referencia, el subconjunto designado por el término marcado (el femenino, en el caso de la oposición de género). Esta es la razón de que en los sustantivos que designan seres animados, el masculino gramatical no solo se emplee para referirse a los individuos de sexo masculino, sino también para designar la clase, esto es, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos. Por tanto, en oraciones como El profesor de secundaria suele estar muy estresado o El gato es un buen animal de compañía se está aludiendo a la clase de los docentes o de los gatos en general, englobando en esta designación a todos los individuos de la clase, sin distinción de sexo. También se anula la oposición cuando sustantivos de este tipo se emplean en plural, pudiendo incluir en su designación a seres de uno y otro sexo: Los hombres prehistóricos se vestían con pieles de animales; En mi barrio hay muchos gatos (de la referencia no quedan excluidas, como es obvio, ni las mujeres prehistóricas ni las gatas); Los alumnos y los profesores celebrarán una reunión extraordinaria. 

Cierto es que algunos plurales de sustantivos masculinos de persona (monjes, brujos, etc.) muy raramente abarcan a las mujeres, sea cual sea el contexto en que se usen, y también que varios sustantivos masculinos que forman parte de oposiciones heteronímicas presentan a veces dificultades para englobar, usados en plural, a los representantes del otro sexo, especialmente en determinados contextos (toro/vaca, por ejemplo; más recientemente, hombre/mujer). Ello no justifica, sin embargo, recursos que comprometen la corrección lingüística. Siempre existen formas de expresión que concilian el respeto por las normas gramaticales con la sensibilidad social y con el respeto por colectivos tradicionalmente discriminados.

         Reciba un cordial saludo.    
__________
Departamento de «Español al día»
Real Academia Española

NOTA: El símbolo Ä precede a las formas o usos incorrectos o desaconsejables según la norma culta del español actual.
Publicar un comentario

La última publicada

Alumno: ¿sin luz?

Por allí escuché que el vocablo ‘ alumno ’ significa ‘ sin luz’ , por lo que había que evitarlo, considerando la carga peyorativ...

Los más vistos