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Sicología
El alumno – desconocido hasta
ese día – se preparaba para presentar su examen oral. Como dato, donde trabajo se establecen los exámenes cruzados, es decir, los
Profesores evalúan cursos que no son suyos.
Se paró en el centro de la
sala, mientras su lenguaje no verbal delataba la fuerte presión a la que estaba
sometido: frotaba sus manos, las ponía en los bolsillos, las llevaba detrás de
su cuerpo, se balanceaba y miraba a todos lados como pidiendo que alguien lo sacase
de esta situación incómoda.
Pronto a exponer, balbuceó
como disculpándose ante el fracaso que venía:
Yo, acomodado en el centro, lo
interrumpí:
Los asistentes miraron
sorprendidos, expectantes, ante lo cual proseguí:
- Es
una afirmación para justificar nuestros límites. No hay nadie mejor que usted para exponer sobre su materia. Usted lo sabe, usted lo domina, usted es el dueño de
la situación.
Es
cierto – y esto es mío – que los Profesores de colegio tenemos una enorme
responsabilidad: no preparamos a nuestros alumnos para exponer, criticar,
opinar, analizar, evaluar, respetar ni a escuchar. Y peor si nosotros mismos no
sabemos hablar o lo hacemos como si estuviéramos en el estadio.
Piénselo bien.
Solo como dato anexo: la presentación
del alumno fue casi extraordinaria. Su lenguaje, mirada, movimientos de manos,
postura corporal, tono, volumen y todo lo que acompaña a una exposición rozó lo
brillante.
Si tiene dudas, vea 'El lenguaje del cuerpo moldea nuestra identidad', de Amy Cuddy.
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