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Puerto Natales. Créditos: Gabriel Miranda Torres
Aprende qué es la elipsis, cómo funciona
este recurso de omisión en la poesía y el lenguaje cotidiano, y revisa ejemplos
claros que te ayudarán a reconocerla e interpretarla con mayor profundidad.
He decidido presentar cada figura
literaria en una entrada independiente, con su definición y ejemplos
seleccionados, para favorecer una lectura más clara, ordenada y profunda.
Cuando se agrupan todas en un solo artículo, muchas se confunden o pasan desapercibidas;
en cambio, al estudiarlas de manera individual, cada una puede apreciarse en su
propio valor expresivo.
Hoy corresponde revisar la elipsis,
un recurso que revela cómo la poesía sugiere, economiza y deja espacio para la
participación del lector.
Definición:
La elipsis es la omisión de una o más
palabras que se sobreentienden por el contexto. Funciona por economía del lenguaje, evitando repeticiones innecesarias y
generando una expresión más concentrada e intensa.
Ejemplo universal (poesía española)
Por una mirada, un mundo,
por una sonrisa, un
cielo.
Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XXIII
Fundamentación
El hablante omite el verbo y la idea
principal en el segundo verso.
La versión desarrollada sería:
«Por una mirada te daría un mundo; por
una sonrisa te daría un cielo.»
La elipsis intensifica el tono
confesional, agiliza el ritmo y deja que sea el lector quien complete
mentalmente el pensamiento amoroso.
Ejemplo chileno (poesía contemporánea)
Represento a mis
hermanos,
a los fieles amigos que
aún no puedo abrazar,
a mis padres que no pude
despedir…,
a mis sobrinos que no vi
nacer.
Gabriel Miranda Torres, Grito desgarrador, Poemario Versos al borde del alma
Explicación
Después del primer verso, se omite el verbo “represento” en los siguientes:
«Represento a los fieles amigos… represento a mis padres… represento a mis
sobrinos…»
El poeta elide el verbo como forma de
continuidad emocional: la voz lírica lista afectos, pérdidas y ausencias sin
repetir mecánicamente la acción. La elipsis permite un lamento más fluido, más
doloroso e íntimo.
La elipsis demuestra que, a veces, lo
más poderoso en el lenguaje es aquello que no se dice. Este recurso invita al
lector a completar sentidos, a participar activamente y a experimentar la
emoción poética desde un lugar más íntimo y personal. Reconocerla permite
valorar la precisión expresiva y la sutileza que muchos poemas —y también
nuestra comunicación diaria— esconden entre líneas.
En la siguiente entrada continuaremos
con otra figura de construcción que dinamiza el ritmo y aporta intensidad: el asíndeton.
Te adelanto que su fuerza radica en la velocidad y en la supresión de nexos. Si
deseas comprender cómo funciona y ver ejemplos cuidadosamente seleccionados, te
espero en el próximo artículo.
🧪 Mini–test: Elipsis
1. Detecte la elipsis:
En la frase «Yo escucho el silencio; tú, la lluvia», ¿qué palabra está omitida?
2. Identifique la elipsis:
En «María cantaba; Pedro, también», ¿qué palabra se omite en la segunda parte?
3. Complete mentalmente la elipsis:
«Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo».
¿Qué verbo se sobreentiende?
4. ¿Cuál de las siguientes frases contiene una elipsis?
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