Descubre qué es el símbolo en la poesía:
definición clara, ejemplos líricos explicados y comparación con la alegoría.
Incluye minitest de comprensión lectora para afianzar el aprendizaje.
En el recorrido por los Tropos, tras la
metáfora, la metonimia, la sinécdoque y la alegoría, llegamos a una figura de
especial densidad poética y filosófica: el Símbolo.
¿Se perdió los anteriores? Acá están los
enlaces:
A diferencia de la alegoría —que
organiza un sistema coherente y relativamente estable de significados— el
símbolo no se cierra en una interpretación única. Su fuerza reside
precisamente en su apertura semántica, en su capacidad de sugerir más de
lo que dice y de admitir múltiples lecturas legítimas.
Por esta razón, el símbolo ocupa un
lugar central en la poesía moderna y contemporánea, donde el sentido no se
impone, sino que se insinúa.
El símbolo es un tropo que
consiste en utilizar una imagen, objeto o elemento sensible para representar
una realidad abstracta o profunda, sin agotarla ni fijarla en un solo
significado.
A diferencia de la alegoría, el símbolo:
- no
funciona como un sistema cerrado,
- no
traduce de forma unívoca una idea,
- conserva
un margen de ambigüedad y resonancia.
El símbolo no explica: convoca,
sugiere, evoca.
Rasgos esenciales del símbolo
- Pertenece
a los Tropos (figuras semánticas).
- Se
apoya en imágenes concretas y sensibles.
- Posee pluralidad
de significados posibles.
- Su
interpretación depende del contexto, del lector y de la tradición
cultural.
- Es
especialmente frecuente en la lírica moderna, simbolista y existencial.
Ejemplos
Elegí este poema del autor natalino
Gabriel Miranda Torres:
PEQUEÑA FLOR
Entre tantas llenas de fulgor,
te elijo a ti, pequeña flor,
amalgamada entre polvo y ruiseñor.
Tus pétalos caen como lluvia de pavor,
te cortan, te mutilan sin razón.
Aun así… despliegas tu esplendor.
Tus surcos admiro con pasión.
Eres vida en medio de tanta
expansión.
Tu aroma llevo en mi corazón.
Pequeña flor.
Veamos el sustento para considerar este
poema como el mejor ejemplo del Símbolo:
1. La flor no se agota en su sentido
literal
Aunque el poema menciona una flor
concreta, esta no se describe botánicamente ni cumple una función ornamental.
Desde el primer verso, la flor es elegida, destacada entre muchas, lo que
indica que representa algo más que un objeto natural.
La flor se carga de valores que
trascienden lo físico:
- fragilidad,
- resistencia,
- belleza
amenazada,
- vida
persistente.
Ese desplazamiento del plano literal al
significativo es propio del símbolo.
2. El significado es abierto, no unívoco
El poema no fija una equivalencia
cerrada del tipo:
flor = X (vida humana, mujer, pueblo,
infancia, esperanza…)
Por el contrario, la flor admite varias
lecturas legítimas:
- el ser
humano vulnerable,
- la
inocencia dañada,
- la
vida frágil en un entorno hostil,
- una
figura amada,
- la
poesía misma.
Esa pluralidad interpretativa, sostenida
sin ser explicada, es una marca esencial del símbolo y lo distingue de la
alegoría.
3. No hay sistema alegórico cerrado
El poema no desarrolla una secuencia
narrativa simbólica completa (como camino–meta, viaje–aprendizaje, etapas del
vivir). La imagen de la flor se mantiene como núcleo, reiterada y profundizada,
pero no traducida en un recorrido conceptual único.
Esto confirma que estamos ante:
- símbolo
recurrente y no ante una alegoría estructural.
4. La carga afectiva refuerza la función
simbólica
Expresiones como:
- “te
cortan, te mutilan sin razón”
- “aun
así… despliegas tu esplendor”
introducen una dimensión ética y
emocional que no se explica racionalmente, sino que se siente. El símbolo opera
aquí como condensador de experiencia, no como explicación.
Síntesis final
✔️ Es un símbolo, porque:
- parte
de una imagen concreta (la flor),
- la
carga de significados abstractos,
- mantiene
el sentido abierto,
- y
apela a la interpretación del lector.
Podríamos formularlo así, en lenguaje
didáctico:
La flor funciona como símbolo de la
fragilidad y la resistencia de la vida, sin reducirse a una equivalencia única
ni a un sistema alegórico cerrado.
Puedo citar otros poemas como Coplas
a la muerte de su padre, de Jorge Manrique (que leí y analicé en mi
enseñanza universitaria: nuestras vidas son los ríos/que van a dar a la
mar/que es el morir), en que se considera al río como símbolo del tiempo y
el fluir de la vida; Noche oscura del alma, de San Juan de la Cruz (En
una noche oscura, /con ansias en amores inflamada/¡oh dichosa ventura!), poema
en el cual se piensa a la noche como una experiencia espiritual de vacío,
búsqueda y tránsito interior; o Epitafio, de
Rainer María Rilke (Oh rosa
pura, contradicción deliciosa.), en que se le atribuye presencia y
paradoja, vida y límite, forma y disolución.
En cuanto a la relación del Símbolo y la
Alegoría (figura vista en el artículo anterior), sostengo que son cercanos, pero
no equivalentes.
Lo que comparten
- Ambos
pertenecen a los tropos.
- Trascienden
el sentido literal.
- Requieren
una lectura activa e interpretativa.
Diferencias esenciales
|
Aspecto |
Alegoría |
Símbolo |
|
Organización |
Sistema coherente y sostenido |
Imagen aislada o recurrente |
|
Sentido |
Relativamente estable |
Abierto y plural |
|
Interpretación |
Más guiada |
Más libre |
|
Funcionamiento |
Traduce una idea global |
Sugiere sin agotar |
Puede afirmarse, entonces, que:
La alegoría organiza el sentido; el
símbolo lo insinúa.
Valor expresivo del símbolo
El símbolo permite:
- Expresar
lo inefable.
- Unir
emoción, pensamiento y experiencia.
- Mantener
vivo el poema a través del tiempo, gracias a su riqueza interpretativa.
Por ello, el símbolo es una de las
figuras más fecundas de la poesía y una de las más exigentes para el lector.
Confío plenamente
en que no solo aclaré el Símbolo, sino aporté a precisar las diferencias y similitudes
con la Alegoría.
Prepárese, pues
mañana publicaré sobre la Perífrasis o Circunlocución, figura más común de lo
que se piensa.

Comentarios
Publicar un comentario
Aspectos lingüísticos de uso diario explicados con palabras sencillas y documentadas. Un sitio de fácil acceso.